LÁMPARAS SOLARES: «UNA LUZ DE ESPERANZA»

Sólo un 1% de la población de Wolayta tiene acceso a la electricidad, el 99% restante utiliza velas o lámparas de queroseno para alumbrar las casas, con los graves problemas que esto puede ocasionar: daños respiratorios o incendios en los tukules que están construidos de hierba y madera. 

Cosas tan sencillas como encender una lámpara o salir por la noche a la calle y que esté alumbrada nos parece algo de lo más normal, pero no lo es en absoluto para las familias de Dubbo, donde sólo una de cada diez familias tiene acceso a la electricidad y aquellos privilegiados que la tienen sufren continuos cortes de energía.

La lámpara solar Luci puede ser una solución para estas familias, donde el sol es abundante durante todo el día. Es increíble cómo cambia la situación de estas familias cuando cae el sol, tanto los tukules como los alrededores se convierten en lugares totalmente inseguros. Con sólo una lámpara por familia este problema se puede solventar.  Queremos ayudar a todas estas familias a mejorar su modo de vida, ese ha sido siempre uno de nuestros objetivos.

El proyecto “Una luz de esperanza” fue todo un exíto. En agosto de 2015 se entregaron 300 lámparas solares a las familias, una simple lámpara solar que les proporciona una iluminación de calidad en sus casas y que supone considerables beneficios sobre todo para los estudiantes.

Tuvimos muchos problemas para el envío de las lámparas dado que llevan una pequeña pila de litio que no nos dejaban pasar en la aduana, pero tras mucho papeleo, paseos y nervios, al final pudimos entregarlas.

Muchas personas ven las cosas tal como son y se preguntan ¿Por qué?, nosotros las vemos como pueden ser, y nos preguntamos ¿Por qué no?.

Crear-Sonrisas