Cuenta hasta siete: “uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete”. Tristemente, en Etiopía se acaba de morir un niño. Si todos ponemos un poco de nuestra parte, podremos ayudar a que alguno de esos niños, sobreviva.

Estamos llevando a cabo una campaña de Apadrinamiento Afectivo en la zona de Dubbo (Etiopía). Desde este primer mundo, todos podemos lanzar nuestra gota, y siempre debemos recordar que:  “MILLONES DE GOTAS HACEN UN OCÉANO”.

Por sólo 0,68 € al día (250 € al año), podemos cambiar la vida de uno de estos niños, dándoles un poco de esperanza para el futuro. La donación llega de forma íntegra y mejora las condiciones de vida del niño y  de su familia. Al igual que la Comunidad a la que pertenecen.

El reparto de la cuota de apadrinamiento sufre variaciones anualmente debido a la fluctuación de la moneda (birr) con respecto al euro. Los niños apadrinados tienen acceso a la escuela, comida, sanidad, una ayuda económica mensual para la familia y tres pagas anuales para gastos extras.

Si un niño consigue padrinos por 5 años seguidos, saldrá de la escuela sabiendo leer y escribir.

No dejes pasar este momento, si estás interesado en apadrinar a alguno de estos niños/as, ponte en contacto con nosotros. Al apadrinar un niño, te enviaremos una tarjeta con todos sus datos y una foto. Trataremos de tenerte informado en todo momento sobre el proceso de aprendizaje, crecimiento y mejora tanto del niño como de la familia.  Ellos te lo agradecerán.

Etiopia es uno de los países más pobres del mundo. Y los más pobres de los pobres son los ancianos que a menudo están solos frente a las dificultades de la vida. En Wolayta no hay muchos ancianos, ya que la esperanza de vida en muy corta, debido a enfermedades como: malaria, diabetes, sida, etc. Asistimos impotentes al abandono de los ancianos, no hay piedad, ya que hay mucha miseria.

La soledad y miseria de la mayoría de los ancianos se agravan por la acelerada pérdida de valores tradicionales y la destrucción de las estructuras familiares. Cuando las ancianas y ancianos no cuentan con ahorros y, por su estado físico, no pueden ya trabajar, se enfrentan a una total ausencia de ingresos, y en la mayoría de los casos son una carga para la familia.

En Wolayta hay un gran número de ancianos desamparados, especialmente las mujeres y disminuidos. Las personas mayores sufren un nivel de pobreza dramático, por ello muchas de ellas se ven obligadas a vivir de la mendicidad o de la caridad de los vecinos. Muchos de ellos están desnutridos ya que alimentan antes a sus nietos que a ellos mismos.

Nuestro objetivo es dar apoyo económico para por lo menos poder comer una comida diaria, así como sanidad y ropa. Por 150 € anuales los ancianos tienen derecho a sanidad, mantas, calzado, ropa y ayuda económica para mantenerse. No les demos la espalda, ellos nos necesitan a todos.

Ningún niño sin un juguete, ningún mayor sin una atención.

Crear-Sonrisas